lunes, 25 de marzo de 2013

Contienda


CENTRO SOLNATURA



C/ Constancia 41, 28002  Madrid
Metros: Cartagena y Prosperidad
Tel: 91 31 31 409
Horario: De lunes a sábado de 9h a 21h

www.solnatura.net





CONTIENDA

A  vista de pájaro, tan solo a vista de pájaro y sin permitirnos ser precisos, vemos dos campos, que podrían ser enemigos, y de hecho lo son, aunque solo virtualmente. Pero por  qué habrían de serlo?

Estoy hablando de la medicina alopática y medicina natural y la eterna lucha que hay entre ellas.

Ambos campos o terrenos,  separados, delimitados claramente  y distinguidos por nuestro afán de discernir y ordenar(como desde un avión  podría verse un campo de arroz y otro colindante de girasoles, diferenciados por su color y forma,  los  cuales coexisten armóniosamente respetando su territorio y compartiendo el objetivo  común de servirnos de alimento), pueden ser perfectamente compatibles y estar reconciliados y tendidos  para un mismo  fin.

Por  qué tendemos a buscar enemigos allí donde merece la pena encontrar aliados? Por qué el impulso de curar y ayudar divide sus recursos en dos bandos enfrentados?
Por  qué buscamos etiquetar, generalizar y ser absolutos cuando realmente la vida no es así en lo más  mínimo?

Queremos  hacer parecer que la guerra está declarada pero no es  así.

Creo que el concepto Medicina tomaría una definición unificada que abarcaría todas sus ramas si la viéramos desde el punto de vista, "no occidental”, teniendo el cuenta el propósito de la medicina. 

Médico es el que cura y favorece la buena salud ya aplique medicina de laboratorio o ingredientes del campo.

Qué  es la medicina  realmente?

“La medicina no es otra cosa que el conjunto de conocimientos adquiridos a lo largo de la historia, así como los remedios descubiertos y empleados para poder mantener y recobrar la salud.”

Bajo esta definición, alguien puede  dudar que la medicina alopática y la naturopatía persiguen ambos  este  fin? Entonces, donde está el enfrentamiento? De hecho naturopatía y medicina deberían estar englobadas bajo el mismo término. 

La Naturopatía realmente es parte de la medicina.

La medicina se ha tendido a dividir en dos  gremios: la alopática y la natural.
Muchos practicantes de medicina alopática( los cuales por supuesto  actúan  así por una falta de conocimiento en medicina natural no proporcionado en la carrera y también por manipulación de los laboratorios, lo cual ya es material para otro ensayo...) se inclinan a censurar y menospreciar la efectividad de los productos naturales. Por otro lado, muchos defensores radicales de la naturopatía, se cierran las puertas a la curación tajante de una enfermedad por negarse a recibir diagnósticos  y tratamientos de los médicos alopáticos cuyos medios serían efectivos en su caso. Se  tiende a ser cerrado; la invalidación mutua es común. Esto es equivocado y no es sabio.


El problema  radica en nuestra vanidad y nuestro afán de estar en lo correcto aunque ello se aleje de los propósitos básicos. Radica en que los errores ocasionales y resultados desafortunados a la hora de aplicar la medicina o la naturopatía, se han tomado como  un absoluto y esto ha tendido a individualizarlas y a exponerlas como confrontadas. Las personas no aceptamos los  relativos ni los gradientes. Tendemos a buscar verdades absolutas; blancos  o negros. Si un medicamento hace un daño concreto, condenamos a la medicina, a los médicos, a todos los químicos y nos vamos a la rama natural de manera extrema y radical. Si una planta no ayuda en un caso puntual,  causa algún estrago o envenena a alguien, dejamos de creer en los remedios naturales en su totalidad y comenzamos a decir que lo natural no sirve para nada y solo las medicinas de laboratorio tienen efectividad y seguridad. Ambas actitudes son erróneas porque sencillamente se basan en una mentira: La de ver un negro o un blanco donde en realidad hay una escala de grises.


Ese es el problema en esta contienda inventada. Las personas tenemos tendencia a buscar el blanco  o el negro, a crear dualidad, a ceñirnos solo a un bando cuando  ambos bandos tienen parte de razón.
Las  supuestas verdades e ideologías de cartón piedra que  pretendemos aplicar indiscriminadamente a todas las situaciones son solo  tópicos y prejuicios.

La inteligencia en la aplicación de la medicina, ya sea natural o no, radica en saber discernir a la hora de buscar el remedio MÁS APROPIADO en una  situación determinada. Este remedio puede proceder  de recursos  químicos o naturales. Lo que importa es que haga la labor que se pretende, que es la de sanar o impedir el avance de la enfermedad.

Ahora llegamos al tema de buscar qué es lo más apropiado. Por qué vas a introducir sin  necesidad un antiinfñamatorio  agresivo (que daña las tejidos orgánicos) a una persona cuando su mal se podría revertir rápidamente tomando la infusión de una planta, un alga o unos minerales?

Por qué de repente solo parecen existir las medicinas químicas como única manera de curar a las personas cuando por miles de años la gente se ha estado sanando con recursos naturales? Y lo mas curioso: por qué en la actualidad anulamos el valor de los remedios naturales dando a entender que no sirven para nada, cuando estos remedios han sido la base de la medicina desde tiempos milenarios? 


Por otro lado, si tienes una persona con una dolencia grave la cual necesita de atención urgente y un remedio rápido que frene la crisis, lo más adecuado podría ser llevar a esa persona al hospital sin perder un minuto.

Es verdad que los avances científicos y muchas medicinas han permitido  hoy en día curar males que hace 200 años eran incurables en occidente; pero también muchos avances científicos y el progreso mal controlado, han creado desequilibrios en la naturaleza que hacen que hoy en  día la gente cada vez esté  mas enferma por vivir en un entorno contaminado y lleno de alimentos consumibles los  cuales están envenenados y mutados. Esto sin contar los productos químicos llenos de efectos secundarios más dañinos a veces que la propia enfermedad. El número de enfermedades  y enfermos estadísticamente ha aumentado y la calidad de vida de la gente ha disminuido. De que nos  sirve el progreso si al final cada vez hay más enfermedad? De nada.


Lo que importa  es sanar, pero sanar de la forma más saludable  posible.
Si bien no me gusta hablar con absolutos, es muy cierto que COMO NORMA GENERAL,  los recursos  naturales tienden a ser mucho mas saludables y mucho menos  agresivos que los químicos y por lo tanto deberían utilizarse como primera opción siempre que sea posible.

Creo que los médicos privados y de la seguridad social deberían estudiar y conocer más a fondo el amplio espectro de medicinas  naturales y  sus aplicaciones. Esa  debería ser la labor de un doctor que se hace llamar  tal. Sanar  sí, pero de la forma  más natural posible. En la época de Hipócrates, cuyo juramento es practicado al acabar la carrera de medicina, se utilizaba la buena  alimentación y preparaciones naturales para prevenir, desintonxicar y curar.  Actualmente por desgracia, en el 80% de los casos no es  así. Hay demasiado negocio en el campo de la medicina y también intereses creados que reprimen y desairan el uso de la medicina natural…pero ese  es otro tema del cual hablaré  en otro artículo.

Hoy en día tenemos muchos  recursos para sanar. Tenemos medicinas de laboratorio, complementos  alimenticios a base de materias primas naturales, y remedios naturales que se obtienen de las materias primas directamente.

Siendo inteligente y humano a la hora de elegir  cómo y cuando aplicarlos sin desviarnos del propósito de ayudarnos y ayudar a otros, todos los puntos de vista quedarán reconciliados y todos los recursos para sanar estarán en armonía; no en contienda.


¿POR QUÉ ELEGIR LA MEDICINA NATURAL?

CENTRO SOLNATURA

C/ Constancia 41, 28002  Madrid
Metros: Cartagena y Prosperidad
Tel: 91 31 31 409
Horario: De lunes a sábado de 9h a 21h

www.solnatura.net

http://www.youtube.com/watch?v=LZtIDBayzI8






La medicina natural, tiene  un carácter  de por  sí  elitista; es decir  no funciona para  todo  el mundo. En favor de lo que muchos piensan,  esto cierto: NO FUNCIONA  EN  TODO  EL MUNDO. Dicho  esto,  considero oportuno  recapitular y rehacer  mi dicho, por que en verdad  la  medicina natural  FUNCIONA  EN  TODO EL  MUNDO. Lo que ocurre, es que frecuentemente el único  que lo nota es nuestro cuerpo y “nosotros” ni nos enteramos  porque  no  nos damos tiempo  suficiente para enterarnos. Por ello,  la medicina natural  normalmente es arma de le gente persistente y  disciplinada.

Para argumentar esta exposición  diré que realmente, la gente positiva, recta y disciplinada es la que va a  obtener  los beneficios  de la medicina natural;  por que? Porque es una medicina  preventiva  y su modo de curar  se basa  en los mismos principios de nuestro cuerpo, el cual también  es  un  compuesto de naturaleza y bioquímica. Por ello,  el proceso de cura tiene que ver con una  paulatina recuperación  del cuerpo, al  cual le estamos aportando los nutrientes específicos que  este necesita. Este proceso requiere por parte del paciente una buena disposición,  positivismo  y  por lo tanto  persistencia, y con esto, resultados visibles a medio plazo. Es esa persistencia  que gran parte de los pacientes no poseen, la que es imprescindible.

Es  sencillo  tener un dolor y paliarlo con un antiinflamatorio, o tener falta de sueño y tomar un somnífero. Estos darán una  cura aparente momentánea. Pero no  olvidemos  que estamos tomando un compuesto  de químicos de diseño que  son  incompatibles con nuestro cuerpo, el cual es natural y pide cosas naturales. El problema de las medicinas químicas en nuestro cuerpo es que estas medicinas, al ir acumulándose en nuestros tejidos y células, van a tender a debilitar nuestro organismo y van a impedir que los alimentos saludables sean metabolizados de forma apropiada. Por  este  carácter artificial que tienen los medicamentos químicos, se originan efectos  adversos  más perjudiciales  a veces para  el cuerpo  en general, que la  aparente cura localizada que aportan. Los medicamentos químicos deberían dejarse como opción de emergencia para cuando sean estrictamente necesarios, y optar por buscar las soluciones más naturales y alimenticias como primera opción. 

La gente que desconoce la medicina natural, la  gente impaciente, la gente poco disciplinada, optará normalmente por la opción química. Esperará  a que  aparezca  el problema y lo solventará  con medicina  química  rápidamente efectiva. Esa es la opción fácil, rápida y menos responsable porque realmente es solo un parche;  el problema de base normalmente no se soluciona.

La persona que conoce la  medicina natural y que sabe que funciona, la persona que conoce la importancia de una buena nutrición a base de productos naturales y biológicos, optará  por la solución natural incluyendo una alimentación adecuada. Normalmente este perfil de persona conoce su cuerpo  y sabe qué carencias tiene. Entonces proporcionará al cuerpo  exactamente  lo  que este necesita para reestablecer el equilibrio y  entrar  en una fase de auto-recuperación natural.

La  diferencia  entre  un  método  u otro,  se equipara  a  la  diferencia que puede existir  entre calentar una  comida en el horno ( proceso natural) o calentarla  en el microondas (proceso artificial).

Como decía el maestro Hipócrates  

" Somos lo que comemos"

"Que la medicina sea tu alimento y el alimento tu medicina"